Y de repente me sorprendo a mi misma con un largo suspiro. Me doy la vuelta en la cama e intento dormir. Imposible. Vuelvo a mirar al techo, hacía un cielo inexistente, con la inútil esperanza de que aprezcas entre mis sabanas y me beses toda la noche.
Necesito tu olor, necesito tu voz, necesito todo tu para poder seguir siendo toda yo.
Cierro los ojos.
¿Sabes por qué cuando duermo se me cae la baba?
Porque sueño contigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
sonrisas